Leslie
- Lucia Etcheverria
- 4 ago
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Hay un mensaje del Elder Ronald A. Rasband del quorum de los Doce Apóstoles que me gusta recordar muchas veces que dice “Las palabras señalan una actitud. Ellas expresan nuestros pensamientos, sentimientos y experiencias, para bien o para mal.” … continúa expresando “…las palabras pueden celebrar victorias, ser esperanzadoras y alentadoras. Pueden impulsarnos a replantear, reiniciar o reorientar un rumbo. Las palabras pueden abrirnos la mente a la verdad.” (Las palabras importan)
Me encanta pensar en este mensaje porque es muy cierto, cuando uno le da palabras de aliento a alguien, esto puede generar un cambio inmenso en la perspectiva de la persona que esta escuchando lo que uno le esta expresando. Y algo que el Elder Rasband menciona es que las palabras una vez dichas, no se pueden borrar. Y ¡cuán cierto es!
Hace más o menos cuatro años que no vuelvo a mi país, Argentina, y para ser honesta tampoco tenía muchas ganas. Pero, me encontré con una realidad que no estaba viendo. Mi familia, mi hermana en particular. Cuando tome la decisión de emigrar de Argentina y venir a construir mi vida en Estados Unidos, Leslie era una niña de nueve años. Hoy en día, tiene catorce, ¿En qué momento sucedió? ¿De qué me perdí? Siempre tuve cierto rechazo por volver a mi pueblo, y creo que es propio de la relación que tengo con mi madre. Pero Leslie el otro día en una publicación en las redes sociales expreso algo que me dejo atónita y despertó emociones en mi que estaban anestesiadas hacía años.
Sus palabras textuales fueron las siguientes:
“Cada día te extraño más, no puedo explicar con mis simples palabras lo mucho que te necesito a mi lado. A veces me pongo super triste porque me acuerdo de que no te veo hace casi cinco años, siempre adolescencia con vos y quiero admitirte algo: siempre me pareciste la hermana cool del planeta, siempre quise ser tan genial como quizás… por eso soy tan parecida a vos. Te extraño y te amo montones big sis, ojalá vernos y no te voy a soltar más, te lo juro. I love you big sis.”
El hecho de que Leslie haya publicado eso donde miles de personas lo pueden ver públicamente me hizo sentir cosas que no había sentido hace mucho tiempo. Primero, alguien anhela ser como yo, alguien sigue mi ejemplo; siempre intente hacer las cosas bien para que sean notadas, pero porque eso me hace bien a mi también. Segundo, soy el orgullo de alguien, es un sentimiento raro, pero casi nunca fui una persona en recibir un “estoy orgulloso/a de vos” y Leslie se convirtió en esa primera personita. Si me lo han dicho en inglés, pero pesa diferente cuando es en tu lengua nativa más que en tu segunda lengua. Tercero, me generó melancolía por todo el tiempo perdido y desesperación por reunirme con ella.
Leslie es la personita más sensible y más graciosa que alguien puede tener en su vida. Quien sea que la conozca se va a nutrir de amor e inteligencia, porque ella lo que derrama es amor puro y demasiada bondad. Me siento tan agradecida de tenerla en mi vida y daría lo que fuera por ella. Porque, así como es Leslie, también soy yo.
Leslie, sé que vas a leer esto. Te amo con todo mi corazón y te prometo que pronto vamos a estar juntas. Esperáme un tiempito más.
-Luz.


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